miércoles 11 de febrero de 2009

La trampa del Alcohol



La trampa del alcohol atrapa en sus redes a miles de dominicanos y dominicanas, no importa edad, sexo, profesión o posición económica, quienes terminan siendo presas fáciles del alcoholismo. Es una catástrofe social que afecta a cientos de personas.


Las bebidas alcohólicas suelen ser fuente ocasional de alegrías o el comienzo espiral que induce a muchas personas a la depresión, la enfermedad o, en el peor de los casos, a la muerte.El alcohol se obtiene de la fermentación de diversos frutos y plantas. Su nombre químico es etanol o alcohol etílico.

Algunos productos que lo contienen son vino, la cerveza, y una multiplicidad de licores.


El alcohol es un líquido incoloro y volátil que esta presente en diversas bebidas fermentadas, alcanzando concentraciones desde un 5% hasta un 20%.


Es el caso de las cervezas y los vinos, aunque algunos destilados pueden llegar hasta un 40% o mas. Dependiendo del género de la bebida que lo contenga, el etanol se acompaña de distintos elementos químicos que lo dotan de color, sabor, olor y otras características.


El alcohol se consume de manera individual, en reuniones sociales, familiares o de negocios.


Para los adictos, cualquier motivo, por insignificante que parezca, es importante para saciar su apetito.

Paradójicamente, cuando en ambientes festivos se brinda con alcohol, se chocan alegremente las copas, vasos o las botellas, y se pronuncia la palabra mágica ¡SALUD! Y precisamente es lo que menos proporciona el alcohol a las personas.


Sin embargo, el exceso en el consumo de bebidas alcohólicas ha llevado y sigue llevando a la tumba a millones de seres humanos en todo el mundo.

La Republica Dominicana no es una excepción.“

Las causas del alcoholismo son múltiples y como la mayoría de los trastornos que afectan a los seres humanos no pueden ser atribuidos a una sola causa”, la problemática de la adicción al alcohol, es Una catástrofe social que afecta a miles de dominicanos.


“En el caso particular del alcoholismo hay casos que son de tipo orgánicas, causas que son de tipo psicológicas, causas que pueden atribuirse al contexto social, causas que tienen que ver con lo educativo”, subrayo Castellanos.


Las estadísticas demuestran que en nuestro país el consumo de alcohol ha aumentado significativamente en los últimos cinco años.


En el año 2000 el consumo de ron fue de 44,856 litros, mientras que el consumo de cerveza ese mismo año fue 366,926 litros.


En el 2001 aumento el consumo de ron a 45,179 litros, mientras que el de cerveza descendió a 317,596 libros.Para el año 2002 se registro un nuevo aumento en el consumo de ron, ascendente a 49,003 litros, y de cervezas, cuyo consumo subió a 355,384 litros.


En el 2003 se ingirieron en el país 49,304 litros de ron, y 355,262 litros de cerveza. En el 2004 aumento nuevamente el consumo de ron a 54,600 litros, mientras que el de cerveza fue de 354,702 litros.


En el trimestre julio-septiembre del 2005, según las estadísticas del Banco Central, el consumo de ron fue de 11,746 libros y el de cerveza de 119,607 litros.

En el país solo se registran las estadísticas del consumo de ron y cerveza. Sin embargo aquí se consume anualmente miles de litros de otras variedades de bebidas alcohólicas.


El consumo de alcohol se ha incrementado en alrededor de un 20 por ciento en los últimos cinco años, y eso parece estar asociado, a pesar de que ha aumento el precio, parece estar asociado a que las condiciones de vida de la población se ha deteriorado y la gente refugia sus penas en, esa es la única diversión que le va quedando, juntarse a tomar tragos”.


Un estudio divulgado por el plan nacional sobre drogas refiere que el consumo de alcohol afecta principalmente a jóvenes con edades entre los 14 y 18 anos. Un 45 por ciento de la juventud dominicana ingiere bebidas alcohólicas los fines de semana.


Esta problemática hay que considerar algunas causas sicológicas que conducen a la baja autoestima, a inseguridades y a ansiedades que pretenden ser subsanadas con el efecto de la bebida“


El alcohol en estos casos se transforma en una especie de chivo expiatorio a través del cual se drena la ansiedad en las relaciones sociales de los seres humanos, es decir, que el alcohol se convierte en una especie de excusa para poder alivianar la carga de las tensiones de la vida cotidiana.


Esta manera de alivianar las cargas hace que la persona se vaya habituando a beber, o como se dice tradicionalmente o comúnmente se dice en la calle, se vaya enviciando con la bebida”,son diversas las causas que inducen a las personas a caer en la trampa del alcoholismo.


El alcoholismo, o dependencia del alcohol, es una enfermedad crónica que no distingue edad, posición social o económica, sexo, religión o profesión.


Es un mal de todas las culturas que ha llevado a la tumba a millones de seres humanos en el mundo.“No tiene nada que ver con la clase social, no tiene nada que ver con la educación, es decir, países altamente desarrollados como Polonia , o Holanda o los países Escandinavos, países con altos niveles de desarrollo cultural, también son los países con más alto índice de alcoholismo, de modo que no tiene nada que ver con el nivel de posición económica que ostente, es más al igual que ocurre con otras drogas, para poder ingerir alcohol hay que tener dinero porque no se recoge en una llave, hay que comprarlo y solo quien tiene mas poder adquisitivo puede comprarlo”, comento el sicólogo clínico…


El consumo de alcohol presenta dos caras: una de felicidad y otra de desdicha. Los traguitos sociales ponen “contento” y felices a la gente…Pero el exceso de consumo de bebidas alcohólicas es nocivo para la salud y conduce a la enfermedad de la adicción, o en el peor de los casos a la muerte.


Las personas afectadas por el alcoholismo se resisten a reconocer su enfermedad, y en la mayoría de los casos la disimulan o tratan de ocultarla.“


A veces cuando pensamos que una persona es alcohólica nos lo imaginamos en el piso, con una botellita, en un rincón, sucio, bebiendo o nos lo imaginamos que esta borracho el día entero”.

Se tiene la falsa percepción de que los alcohólicos son aquellas personas que al tomar en exceso, se embriagan y hacen espectáculos en los negocios, en la vía pública o en sus hogares, convirtiéndose en hazmerreír de los demás.

sábado 3 de enero de 2009

Formar padres para formar hijos


Ser padres requiere habilidades que van adquiriéndose con la experiencia. Muchos de nosotros aprendimos siguiendo el ejemplo que nos dieron nuestros padres.

Hoy, el consumo de alcohol y otras drogas que amenazan la salud y el bienestar de nuestros hijos nos exigen actitudes preventivas, técnicas y conocimientos de lo que puede hacerse para prevenir el uso de drogas por parte de los jóvenes.

Este es el momento oportuno de hablar con ellos claramente sobre los peligros que deben en cuanto al abuso de alcohol, drogas y a la presión del grupo.No lo dude. Actúe antes del riesgo y si ya existe un problema, no se sienta impotente.

Siempre podemos hacer algo, ayudar a nuestros hijos o a los que se encuentren cerca de nosotros. Lo que todos debemos saber.

Existen en las relaciones humanas y fundamentalmente en las que rigen los vínculos familiares, principios básicos que posibilitan el entendimiento y el crecimiento de sus miembros y que van más allá del trabajo específico en la prevención del uso y abuso de alcohol.

Nadie mejor que usted conoce a sus hijos y sabrá encontrar el momento oportuno para compartir con ellos estos principios en la seguridad de que los mismos se anticiparán para resolver los difíciles años que le aguardan vivir en la adolescencia.

La actitud de la familia en esta problemática es esencial.

No es posible pensar en hacer prevención en torno al joven, sin la participación de la familia.

La única aspiración al ofrecer nuestra colaboración en la educación no formal es la de ayudar en la construcción de una sociedad más sana, apuntando a un estilo de vida libre del consumo de drogas.

Este instructivo desarrolla diez principios básicos. Usted como papá/mamá podrá elegir aquellos que considere más útiles y ayudar a difundirlos a otros padres.

Aprenda a escuchar realmente a su hijo. Hable con su hijo acerca del alcohol y las demás drogas. Ayude a su hijo a sentirse bien consigo mismo. Ofrezca un buen ejemplo.

Ayude a su hijo a desarrollar valores firmes y adecuados. Ayude a su hijo a afrontar la presión de los compañeros.

Establezca normas familiares que ayuden a su hijo a encontrar las razones para decir "NO" a la presión de su grupo de amigos. Fomente actividades recreativas.

Ayude a su hijo a tomar decisiones. Actúe como padre y como ciudadano.
La problemática actual... En los últimos años el consumo de alcohol y de drogas ha cambiado. Estos cambios no sólo se encuentran ligados a las cantidades de consumo, a la proporción de consumidores más o menos abusivos, a las horas en que se bebe, sino también al significado que adquiere para muchos jóvenes.

Participaciones en competencias absurdas y abusivas entre adolescentes donde se trata de averiguar "quién aguantará más tiempo" bebiendo, para probar a los demás y así mismo en un papel "duro" o que es "un hombre", incide para que en los propios jóvenes tengan de esta conducta una valoración positiva.

Nos encontramos ante una droga cuyo uso no es solamente permitido sino apoyado y potenciado con importantes campañas publicitarias que solicitan de la población un consumo cada vez mayor de bebidas alcohólicas utilizando generalmente como reclamo toda una serie de falsos conceptos forjados en torno al alcohol (éxito social, facilidad de entablar relaciones sexuales, etc.)El tabaco constituye la principal causa evitable de muertes en nuestra sociedad.

Los cánceres de pulmón, laringe, esófago, vejiga, páncreas e hígado también afectan en mayor proporción a los fumadores.

Alrededor del 30% de las muertes debidas al cáncer (130.000 al año) están relacionadas con el tabaco.

enfermedades obstructivas crónicas del pulmón como el enfisema y la bronquitis crónica se observan diez veces más entre los fumadores que entre los no fumadores.

Durante el embarazo, fumar también presenta graves riesgos. Cuando las embarazadas fuman, existe una mayor probabilidad de que se produzcan abortos espontáneos, partos prematuros, bajo peso del bebé al nacer y muertes fetales y de infantes.
DJC17D

martes 2 de diciembre de 2008

Las amistades en los primeros años de la adolecencia.


djc'17D
Las amistades suelen tener efectos en varias áreas de la vida del adolescente-las calificaciones, cómo pasan su tiempo, a qué clubes pertenecen y cómo se comportan en lugares públicos, como los centros comerciales.Los jovencitos que tienen dificultades para formar amistades generalmente tienen un nivel más bajo de autoestima, no se destacan tan bien en la escuela, a veces no terminan la secundaria, y pueden caer en la delincuencia además de padecer de una variedad de problemas psicológicos como adultos. Los niños de todas las edades necesitan sentir que encajan en su vida social-que están en su ambiente. Al llegar a la adolescencia, la necesidad de ser "parte del grupo" es más fuerte que a ninguna otra edad. Las amistades se estrechan y son más importantes y le ayudan a determinar quienes son y hacia dónde van. Es más probable que formen grupos pequeños o piñas, cada uno con su identidad especial (por ejemplo, los deportistas, los estudiosos, los colegiales y los chiflados)Muchos padres se preocupan que los amigos de sus hijos ejerzan demasiada influencia en sus vidas y que su propia influencia vaya disminuyendo. Los padres se preocupan todavía más si los amigos de sus hijos los animan a participar en actividades peligrosas o dañinas. Los estudios del psicólogo Thomas Berndt y sus colegas han demostrado que los amigos sí ejercen mucha influencia sobre las actitudes y comportamiento y que, al pasar el tiempo los amigos se parecen cada vez más en sus actitudes y en su comportamiento. Por ejemplo, los adolescentes cuyos amigos se identifican a sí mismos como problemáticos en la escuela, tienden a aumentar su propio mal comportamiento en el trascurso del año escolar. La influencia de los amigos se siente mucho más entre los grados de septimo a noveno. Durante esta etapa los amigos tienen mucha influencia sobre los gustos en la música, la ropa y los peinados, así como en las actividades en las que quieran participar. Sin embargo, los amigos no reemplazan a los padres. Usted sigue siendo quien más influye en la vida de su hijo. Los adolescentes tienden a buscar a los padres más que a sus amigos cuando se trata de qué planes hacer después de la secundaria, qué carrera elegir y qué valores religiosos y morales seguirán. Esta influencia paterna se siente más cuando la relación entre el padre y el hijo es fuerte. Aquí les damos algunos consejos para guiarle mientras ayuda a su hijo a formar buenas amistades: Reconozca que la presión entre los amigos puede ser buena o mala. La mayoría de los adolescentes se sienten atraídos a los amigos con quienes tienen muchas cosas en común. Si su hijo escoge amigos desinteresados en la escuela o que sacan malas notas, quizás esté menos dispuesto a estudiar o a hacer su tarea. Si escoge amigos que disfrutan del aprendizaje y sacan buenas notas, su motivación por destacarse académicamente será más fuerte. Los amigos que evitan el uso del alcohol o las drogas serán una buena influencia para su hijo. Conozca a los amigos de su hijo. Una buena manera para descubrir cómo son los amigos es llevarlos en carro a los eventos-hablar con ellos en el carro le puede dar mucha información. Usted puede invitarlos a su casa. Ayude a crear un ambiente cómodo y ofrézcales algo de comer. Cuando los amigos vienen a visitar a su hijo usted puede permitirle fijar las reglas de conducta y al mismo tiempo darle la oportunidad de entender mejor de qué hablan y cuáles son sus preocupaciones. Muchos padres se preocupan que los amigos de sus hijos ejerzan demasiada influencia en sus vidas y que su propia influencia vaya disminuyendo. Los padres se preocupan todavía más si los amigos de sus hijos los animan a participar en actividades peligrosas o dañinas. Los estudios del psicólogo Thomas Berndt y sus colegas han demostrado que los amigos sí ejercen mucha influencia sobre las actitudes y comportamiento y que, al pasar el tiempo los amigos se parecen cada vez más en sus actitudes y en su comportamiento. Por ejemplo, los adolescentes cuyos amigos se identifican a sí mismos como problemáticos en la escuela, tienden a aumentar su propio mal comportamiento en el trascurso del año escolar. La influencia de los amigos se siente mucho más entre los grados de septimo a noveno. Durante esta etapa los amigos tienen mucha influencia sobre los gustos en la música, la ropa y los peinados, así como en las actividades en las que quieran participar. Sin embargo, los amigos no reemplazan a los padres. Usted sigue siendo quien más influye en la vida de su hijo. Los adolescentes tienden a buscar a los padres más que a sus amigos cuando se trata de qué planes hacer después de la secundaria, qué carrera elegir y qué valores religiosos y morales seguirán. Esta influencia paterna se siente más cuando la relación entre el padre y el hijo es fuerte. Aquí les damos algunos consejos para guiarle mientras ayuda a su hijo a formar buenas amistades: Reconozca que la presión entre los amigos puede ser buena o mala. La mayoría de los adolescentes se sienten atraídos a los amigos con quienes tienen muchas cosas en común. Si su hijo escoge amigos desinteresados en la escuela o que sacan malas notas, quizás esté menos dispuesto a estudiar o a hacer su tarea. Si escoge amigos que disfrutan del aprendizaje y sacan buenas notas, su motivación por destacarse académicamente será más fuerte. Los amigos que evitan el uso del alcohol o las drogas serán una buena influencia para su hijo. Conozca a los amigos de su hijo. Una buena manera para descubrir cómo son los amigos es llevarlos en carro a los eventos-hablar con ellos en el carro le puede dar mucha información. Usted puede invitarlos a su casa. Ayude a crear un ambiente cómodo y ofrézcales algo de comer. Cuando los amigos vienen a visitar a su hijo usted puede permitirle fijar las reglas de conducta y al mismo tiempo darle la oportunidad de entender mejor de qué hablan y cuáles son sus preocupaciones. Conozca a los padres de los amigos de su hijo. No es necesario que sean amigos íntimos, pero sí ayuda saber si las actitudes y preferencias como padres son compatibles con las suyas. La ex directora Carole Kennedy explica que, "Aunque el amigo parezca ser buen tipo, usted necesita saber si un adulto estará presente en la otra casa para supervisar". Si usted conoce a los padres de los amigos será más fácil descubrir lo que necesita saber: a dónde van, con quienes van, a qué horas comienza y termina la actividad, si habrá un adulto presente y cómo se transportaran al evento y a casa. Dele tiempo libre a su hijo en un lugar seguro para pasar el rato con los amigos. Las actividades son importantes, pero demasiadas clases de piano y prácticas de baloncesto pueden resultar en el agotamiento. Su hijo puede desarrollar nuevas destrezas sociales y compartir ideas con sus amigos si usted le permite tiempo libre para pasar el rato con sus amigos en un lugar seguro y supervisado por adultos. Por ejemplo, entre amigos su hijo puede aprender que los buenos amigos saben escuchar cuidadosamente, que se prestan para ayudar y son seguros de sí mismos (pero no demasiado), que demuestran su entusiasmo, que tienen un buen sentido del humor y respetan a otras personas. Al pasar el rato con los amigos, quizás su hijo pueda superar ciertos comportamientos que incomodan a otras personas: porque es demasiado serio o apático, demasiado criticón o terco. Hable con su hijo sobre los amigos, sobre la amistad y sobre cómo elegir buenas opciones. Es muy normal que los adolescentes le dan mucha importancia a lo que otras personas piensan de ellos. Por lo cual es sumamente importante que usted hable con su muchacho sobre cómo resistir la presión por desobedecer las reglas o comprometer las normas y los valores que se le han inculcado. Ustedes pueden hablar sobre cómo ser un buen amigo y cómo las amistades se fortalecen o disminuyen. Pueden también hablar sobre la importancia de tomar buenas decisiones cuando se anda entre amigos. "Yo siempre les recuerdo, 'si les parece mal, lo más probable es que lo sea,'" explica la maestra Barbara Braithwaite. El maestro Charles Summers le dice a sus alumnos y a sus propios hijos, "Necesitas examinar quién eres tú cuando estás con ese amigo." También sugiere que se pregunten: "¿Cómo quiero que otras personas me describan?" Las respuestas que los niños den les puede guiar para tomar mejores decisiones. Enséñele cómo salirse de las malas situaciones. Hable con su hijo sobre las situaciones peligrosas o impropias que pueden surgir y cómo enfrentarlas. Pregúntele a su hija de 14 años qué haría si una amiguita llegara a una velada con una botella de vino en su bolsa. Pregúntele a su hijo de 12 años qué haría si un amigo le sugiriera que se salieran de la escuela para comprar hamburguesas. Idealmente, los jóvenes podrán decir "no" a una situación peligrosa o destructiva. Pero si todavía no han aprendido esta destreza por su cuenta, la Sra. Marianne Cavanaugh, madre de familia de Connecticut sugiere una alternativa: "A veces los hijos no quieren hacer lo que los amigos quieren que hagan. Yo les digo a mis hijos que me culpen a mí-que les digan a sus amigos que su mamá dice que 'no.' A veces esto les quita algo de presión." Finalmente, ningún jovencito deberá salir de casa sin cambio para el teléfono. Como último recurso, este cambio pudiera salvarle la vida. Un teléfono móvil también puede ser apropiado si las finanzas familiares lo permiten y si el jovencito sabe cómo utilizar el teléfono responsablemente. Supervise las amistades para ayudarle a su hijo a evadir comportamientos riesgosos o malsanos. Los adolescentes necesitan supervisión, especialmente durante las horas después de escuela que son tan importantes. Manténgase alerta sobre quienes son los amigos de su hijo y qué hacen cuando se juntan. Bill Gangl, un maestro de secundaria de Minnesota, sugiere, "No tenga temor de ser el padre molestoso que llama a la otra casa sólo para asegurarse que su hijo esté allí. Y no tema a decir que no". Muchos maestros de secundaria y padres con hijos en esa edad tienen diversas opiniones sobre las consecuencias de intentar prohibir que los adolescentes se junten con amigos que sus padres piensan que no les convienen. Algunos jovencitos se rebelan si se les prohíbe pasar el rato con ciertos amigos. Muchos adultos que trabajan con adolescentes sugieren mejor aclararle al muchacho no sólo el hecho de que usted no se siente cómodo con su selección de amigos, sino también sus razones. También sugieren que usted limite la cantidad de tiempo y las actividades que usted le permita realizar con esos amigos. Dé un buen ejemplo como amigo. El ejemplo que usted ofrezca tiene un mayor impacto que cualquier sermón que le puede dar. Los jovencitos que ven a sus padres tratarse con respeto y amabilidad entre sí y hacia sus amigos definitivamente tienen una gran ventaja. Hornear galletitas para los nuevos vecinos o escuchar con simpatía cuando un amigo se siente triste puede ser un mensaje muy poderoso para su hijo.

viernes 21 de noviembre de 2008

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